Esculturas para el jardín: arte al aire libre
Artículo revisado por el Comité
Las esculturas han sido, a lo largo de la historia, uno de los elementos decorativos más importantes en todo tipo de jardines. Actualmente son aptas para todos los gustos y bolsillos.
Las esculturas han sido, a lo largo de la historia, uno de los elementos decorativos más importantes de los jardines de todo tipo de palacios, residencias privadas, edificios oficiales e, incluso, parques públicos de multitud de ciudades de todo el mundo. La evolución de los diseños y el empleo de nuevos materiales han favorecido que se hayan ido adaptando a los nuevos gustos y sigan luciendo en muchos espacios como auténticas obras de arte al aire libre.
Público y privado
En épocas anteriores las esculturas en los jardines eran sinónimo de lujo y ornamentación, por lo que solían colocarse en jardines públicos de ciudades importantes y, por supuesto, en los espacios privados de quienes podían permitirse todo tipo de ostentaciones –es decir, reyes y personas pertenecientes a las clases altas-.
Hoy en día existen figuras al alcance de todos los bolsillos y para todos los gustos. Así, cualquier jardín puede aparecer decorado por las típicas figuritas de enanitos -que, dependiendo de su tamaño, pueden encontrarse por 20 o 30 euros en las tiendas especializadas- o apostar por diseños modernos y más sofisticados cuyo precio puede elevarse hasta lo que el cliente esté dispuesto a gastarse.
Piedra, metal… y plantas
Foto: Servinjaca
Tradicionalmente, las esculturas de los jardines se fabricaban en piedra o materiales nobles como el mármol. Sin embargo, el hecho de que el mundo del arte haya ido empleando otro tipo de materiales ha favorecido que también estas figuras incorporen, por ejemplo, el barro, el bronce, el acero o, incluso, el plástico para adornar los espacios.
Por otra parte, también llaman especialmente la atención aquellas que se crean con las propias plantas de las zonas ajardinadas. Un tipo de arte que se conoce como el nombre de “topiary" y que requiere una destreza y unos conocimientos más específicos cuanto más complicada y definida se desee hacer la escultura.